¿Vivienda accesible en CDMX? Norma 26 ofrece 242 departamentos con precio tope
La quinta edición del Catálogo de Vivienda Norma 26 incluye departamentos en seis alcaldías, con precios máximos establecidos y restricciones para evitar cobros condicionados. El reto será garantizar que estos inmuebles sean accesibles para...
La Ciudad de México incorporó 242 departamentos en venta y preventa a la quinta edición del Catálogo de Vivienda Norma 26, publicado por Servicios Metropolitanos (SERVIMET) en octubre de 2026. La oferta se distribuye en seis alcaldías y contempla un precio máximo de 2 millones 31 mil 105.34 pesos por unidad, un límite que busca contener los costos, aunque también plantea interrogantes sobre la capacidad adquisitiva de los sectores de menores ingresos.
De acuerdo con la información difundida por SERVIMET, los inmuebles se localizan en Azcapotzalco, Cuajimalpa, Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero, Miguel Hidalgo y Venustiano Carranza. La propuesta pretende ampliar las opciones habitacionales en zonas urbanas consolidadas y reducir la presión que obliga a numerosas familias a trasladarse hacia las periferias para encontrar una vivienda.
El organismo informó que, durante la actual administración capitalina, se han promovido mil 630 inmuebles mediante esta política. Sin embargo, la cifra de unidades incorporadas al programa no equivale necesariamente al número de viviendas vendidas, entregadas o habitadas, por lo que resulta relevante conocer los avances efectivos de comercialización y el perfil socioeconómico de las personas beneficiarias.
Norma 26: precios máximos y restricciones para desarrolladores
Uno de los principales mecanismos de protección establecidos para esta oferta es el precio máximo de venta. Según SERVIMET, ninguna vivienda incluida en el catálogo puede superar los 2 millones 31 mil 105.34 pesos durante 2026, cantidad equivalente a 17 mil 314 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA), conforme a los parámetros señalados por la dependencia.
El esquema también prohíbe que las empresas desarrolladoras condicionen la compra o entrega de los departamentos a la adquisición de cajones de estacionamiento, terrazas, azoteas acondicionadas como roof gardens o acabados adicionales. Esta disposición busca evitar que los compradores enfrenten gastos obligatorios que eleven el costo final por encima de las condiciones autorizadas.
En materia de construcción, los inmuebles deben contar con una o dos recámaras como mínimo, baño completo, áreas comunitarias y ecotecnologías destinadas al ahorro de agua y electricidad. Estas características pretenden favorecer viviendas funcionales y reducir el consumo de recursos; no obstante, la información publicada no detalla las superficies de cada unidad, los costos de mantenimiento ni los ahorros estimados por el uso de estas tecnologías.
SERVIMET aclaró que no comercializa directamente los departamentos. Su función consiste en supervisar el cumplimiento de la Norma 26 y publicar el catálogo oficial, mientras que las consultas sobre disponibilidad, precios y condiciones de adquisición deben realizarse directamente con las empresas desarrolladoras, cuyos teléfonos aparecen en las fichas de cada proyecto.
Acceso a la vivienda: el desafío de la capacidad de pago
La presentación del catálogo se enmarca en la política habitacional del Gobierno de la Ciudad de México, encabezado por Clara Brugada, que plantea defender la vivienda como un derecho y no como una mercancía. Durante su comparecencia ante el Congreso capitalino por su Segundo Informe de Gobierno, la mandataria señaló las dificultades que enfrentan las familias para permanecer en sus barrios ante el incremento de las rentas y los precios inmobiliarios.
La Norma 26 busca contribuir a contener la expulsión de habitantes de zonas centrales y facilitar que trabajadores y jóvenes permanezcan cerca de sus empleos, escuelas, redes familiares y opciones de transporte público. Sin embargo, la ubicación de los desarrollos y la existencia de precios regulados no garantizan por sí solas que los inmuebles sean asequibles para los hogares con ingresos más bajos.
El precio máximo establecido representa una referencia importante, pero para evaluar el alcance social del programa también es necesario conocer los requisitos de acceso, las opciones de financiamiento, los enganches solicitados, las mensualidades estimadas y los criterios de selección de compradores. Sin estos datos, resulta difícil determinar qué proporción de la población que enfrenta mayores dificultades habitacionales puede adquirir una de estas viviendas.
Asimismo, la efectividad del esquema dependerá de la vigilancia sobre las desarrolladoras, la transparencia en la disponibilidad de los departamentos y la prevención de posibles irregularidades durante la comercialización. La publicación de precios regulados constituye un mecanismo de control, pero requiere supervisión verificable para asegurar que las condiciones anunciadas se respeten durante todo el proceso de compra.
La quinta edición del Catálogo de Vivienda Norma 26, correspondiente a octubre de 2026, puede consultarse en los canales oficiales de SERVIMET. La dependencia recomienda contactar directamente a las empresas responsables de cada desarrollo para conocer las unidades disponibles y las condiciones particulares de adquisición.
El programa amplía la oferta formal de vivienda con precios máximos establecidos en seis alcaldías de la capital. Su impacto, sin embargo, deberá medirse no solo por el número de departamentos incorporados, sino también por la cantidad de familias que logren acceder a ellos, la transparencia de las operaciones y la capacidad de mantener los costos dentro de los límites autorizados.
